Todo el que haya vivido un tiempo en Zaragoza sabe perfectamente que en esta ciudad existe una esquina lenta. Un lugar muy céntrico en el que la disposición de los edificios provoca una peculiar concentración del viento que casi impide caminar, que frena radicalmente los pasos del viandante, dando la impresión de que en ese pedazo de acera el tiempo se estira extraordinariamente, se roza la eternidad.

jueves, 27 de mayo de 2021

Greguerías sobre bichos

 
Solo la araña sabe que su tela es un instrumento musical.
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Las moscas muy jóvenes son más inocentes y puras.
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Las maniobras voladoras del mosquito (no muy lejos de los yacimientos de sangre de mi mano suculenta) expresan con su danza las tensiones eternas entre la prudencia y la avidez.
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 A esa caótica mariposa blanca cualquier día de estos se le van a traspalelar las alas.
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Las luciérnagas son los taxis voladores del mundo de los insectos.
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Esta es la mariposa amarilla que siempre pasa por aquí a las once menos cuarto.
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 La libélula, al posarse en cualquier objeto, lo transforma al instante en un regalo.
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La mariposa fue creada por el dios de la papiroflexia.
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El canto de los grillos de este bosque está patrocinado por la Petrobrás.
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Y amargamente lloraba la mantis mientras devoraba la cabeza, y la mirada perdida, de su verdadero amor.
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Alguien le contó a Lucía que, en Brasil, el cuento de la cigarra y la hormiga no tendría ningún sentido: que aquí la cigarra podría cantar y cantar interminablemente, pues el invierno no llegaría nunca, y la hormiga, trabajando y acumulando incansablemente, sería un personaje totalmente incomprensible y absurdo.

domingo, 28 de febrero de 2021

Tchaikovsky y las palomas


Resulta que, en una mañana libre, me puse El lago de los cisnes y un café con leche y me senté a escribir frente a la ventana que mira al Corcovado. Pero antes de empezar me distraje observando las palomas que revolotean cada día por las azoteas. Me pareció que entrecruzaban sus vuelos al son de la música, que bailaban para mí con un gusto exquisito, como si hubieran ensayado durante años para la ocasión. En principio me hizo muchísima gracia, y hasta les aplaudía. Cada una traducía en vuelo el sonido de un único instrumento. Una veloz hacía su entrada por el marco de la ventana en el mismo instante en el que un clarinete comenzaba a hablar, batía las alas y trazaba curvas como si tuviera frente al pico una partitura de volar, y se escondía tras una chimenea justo en el momento en el que concluía la frase musical. Cuando el arpa y el violín se demoraban, aparecían dos palomas planeando contra el viento, a una lentitud de maravilla. Se sumaban dos instrumentos, y otra pareja de lomo soleado aparecía por otra esquina del escenario y cruzaba su vuelo en exacta simetría. Entró toda la orquesta, y la bandada entera de decenas de palomas pasó frente a mí con alborozo. Destacaba entre todas ellas una blanquísima que debía de ser la primera bailarina. Al cabo de un tiempo, otra solitaria y gris, buscadora, descendió y ascendió en una curva perfecta camino de mi azotea, y su pecho brilló al sol muy cerca en el segundo exacto en el que brilló una nota magnífica. No hubo ni un solo error, y sí abundantes momentos de gran belleza y perfección técnica, durante más de dos horas, repito, durante más de dos horas, en el transcurso de las cuales yo fui pasando de la mofa de mí mismo a la sospecha y, por fin, al asombro mayúsculo. No me quedó más remedio que admitir el milagro. Supuse que cuando Dios montó las piezas del universo y le dio cuerda, ya había previsto este efecto de palomas. Lo difícil es ahora comprender el sentido de un milagro tan gratuito, y tan aparentemente laico, que ni la paloma blanca lucía aureola. ¿A qué amañar semejante prodigio de coincidencias ante los ojos de un único individuo, que además carece de cualquier crédito ante sus semejantes debido a su cultivo del cuento fantástico y su tendencia al pensamiento mágico? ¿El haber sido testigo de este milagro contará para mi proceso de canonización?

Es cierto que no todos los milagros son espectáculos de masas, y que desde la separación de las aguas del Mar Rojo hasta las apariciones de la Virgen ante unas pocas personas humildes se pudo apreciar una evidente evolución en el estilo, una marcada tendencia al intimismo. Lo que ocurre es que en algún momento la Iglesia se detuvo a crear su particular poética de los milagros, arrogándose la potestad no tanto de afirmar lo que es un buen milagro en toda regla frente a lo que es un milagro mediocre (sin calidad, poco innovador, para el consumo de masas, etc.) sino que, yendo aún más lejos, se atrevió a fijar la frontera que separaba el “milagro” del “no milagro”.

De esta manera, como en tantas otras cosas, la Iglesia inmovilista muy pronto se quedó por detrás de su tiempo, pues los milagros siguieron evolucionando, pero la Iglesia se negó rotundamente a aceptar los que eran más vanguardistas y rompedores.

La realidad es que en la época contemporánea los milagros han continuado desprendiéndose de esa antigua espectacularidad casi grandilocuente del Antiguo Testamento y han ido perdiendo el relumbrón de antaño para ceñirse a lo esencial, reduciendo su tamaño y visibilidad, refinándose, haciéndose más sutiles y confirmando que estamos inmersos en una etapa minimalista de lo sobrenatural.

Existen hoy en día apariciones marianas milimétricas, resurrecciones de moscas del vinagre, personas que levitan de una manera tan sutil que no llegan a despegarse del suelo, guijarros negros que hablan solo cuando nadie los ve, y partículas elementales que surgen de la nada y se van transformando en otras partículas en periodos de tiempo infinitesimales, que a nivel subatómico viene a ser, para que nos entendamos, lo mismo que si de repente surgiera de la nada una mujer, y esta se transformase en laurel al poco tiempo, y después en piedra, y acabase finalmente como sonoroso arroyo.


(Texto del libro inédito Otra vez la magia)


sábado, 28 de noviembre de 2020

Reseña de El Fantasmatrón en El Templo de las Mil Puertas

 


En octubre, la revista El Templo de las Mil Puertas publicó una reseña de El Fantasmatrón, pero en Tediópolis solo nos hemos enterado ahora.

Muchas gracias a Natalia Aróstegui por sus palabras. ¡Esperamos que los próximos "episodios" de la serie le gusten tanto o más que esta primera entrega!

La segunda aventura ya está en preparación...


domingo, 22 de noviembre de 2020

Greguerías sobre superhéroes y superpoderes


  • Cuando se despereza con verdaderas ganas, Superman se eleva por los aires.
  • Batiburrillo es el burro de Batman.
  • Gracias a sus poderes, podía ver con la mente su extracto bancario.
  • Con un gesto de la mano, el lama detenía en el aire los insultos que le dirigían.
  • Cuando la Cosa tenía un problema digestivo, los Cuatro Fantásticos llamaban al fontanero. 
  • Hablaba el otro día con Flávia del fascinante aprendizaje de los bebés de los límites de su cuerpo. Esta mano que ahora puedo ver se mueve un poco a lo loco a partir de una especie de mandatos que me salen. Prodigiosos los niños, que aprenden a manejar el cuerpo sin manual de instrucciones. Los bebés que no aprenden correctamente que en la punta de sus dedos termina su cuerpo, pueden padecer de telekinesis, que consiste en mover objetos a distancia.
  • Ocurre algo espantoso, terrible, cuando Bruce Banner libera al bebé que lleva dentro.


sábado, 12 de septiembre de 2020

Greguerías equinocciales

•       Subamericano.

Domesticar piedras.

Himaiki: en japonés, sensación que se experimenta al depararse por sorpresa con un gran árbol cubierto de flores blancas.

Las fugas de cerebros entroncan en el gran movimiento de la fuga de estómagos.

Para obtener buenas cosechas, los campos han de ser regados por las noches con cantos de grillo.

La física cuántica se dedica a describir los milagros nanométricos.

Una fragilidad indestructible.

Después de un largo paseo olisqueándolo todo, los perros sienten un considerable cansancio intelectual.

A menudo, la construcción de las grandes catedrales se prolongaba durante varios siglos. En todo ese tiempo, y mientras esperaba pacientemente el momento de mudarse, Dios vivía en el campo.

En el Día del Indio, las hormigas cargan hojitas verdes en la cabeza.

Como la inteligencia no puede ser humilde y sumisa, con frecuencia se la confunde con arrogancia. De ahí que no pocos opten por ser arrogantes para que se les confunda con inteligentes.

Los rayos que caen en tu jardín no te pertenecen.

Impunemente, paso la mano por el enjabonado trasero de la cacerola.

Un bosque de altas cucharas.




domingo, 23 de agosto de 2020

Hipersomnia - versión digital descargable

 



A partir de hoy, mi libro de cuentos fantásticos, Hipersomnia, editado por Saco de Huesos, cuenta con una versión digital que puede descargarse aquí.

El prólogo del editor, Juan Ángel Laguna Edroso, y el primer relato pueden leerse gratuitamente.


jueves, 11 de junio de 2020

Últimas greguerías



Hablar marcando las consonantes es como participar en una carrera de obstáculos. En el Caribe consiguen hablar más rápido porque ponen las vallas más bajitas.

Su voluntad era tan poderosa, que con la mente lograba doblar las curvas de los gráficos.

¿En los hogares orientales son tan frecuentes los Cristos de adorno como en Occidente los budas decorativos?

La esperanza de ir erosionando la piedra dura del bolsonarismo con corrientes de opinión.

Detrás de la oreja, tapado por la melena, un pequeño símbolo anarquista tatuado.

Si el futuro es pura ficción, y el pasado es una ficción basada en hechos reales, ¿cómo escapar de ser ficticio en el mínimo tránsito de una ficción a otra?

-El futuro es lo que viene por delante y el pasado es lo que dejamos atrás. -No lo entiendo- le respondió el árbol a la tortuga.

Lo que más les gusta a los perros de sus casitas es que son perfectas para orar.

La mantis religiosa posiciona cuidadosamente sus antenas: está escuchando una retransmisión de Bach.


sábado, 23 de mayo de 2020

lunes, 11 de mayo de 2020

El Club Edison 1: El Fantasmatrón



Desde hoy, a la venta en librerías españolas:


 enlace a SM


"Tediópolis es un lugar tan aburrido que el libro más leído es Vida y experiencias de una ostra, pero eso está a punto de cambiar. Julio, Salomón y Alba van a descubrir la forma de hacer que la gente se ría de nuevo. Solo tienen utilizar su ingenio y hacer alguna otra cosilla prohibida".

sábado, 18 de abril de 2020

Greguerías recientes



Si un día abres la caja de cerillas y, sorprendentemente, casi no quedan, es porque escaparon volando, transformadas en libélulas.

Un poema hermético como un tupper.

Allá donde se para un coche de policía, con sus luces giratorias de colores, se instala una atracción de feria para alegría de niños y mayores.

Los autores de aforismos, más que a una voz propia, aspiran a tener un silencio propio.

Vivo en la zona más salvaje de mi cuarto.

Cada palabra nueva que aprendemos nos separa un punto de Dios.






jueves, 2 de abril de 2020

Antología T.ERRORES


Acaba de ser publicada la antología T.ERRORES, estupenda iniciativa del blog Dentro del Monolito (https://dentrodelmonolito.blogspot.com/) en la que tengo la alegría de participar con el relato inédito "Mulher Jaqueira".

La antología está disponible gratuitamente en Lektu: https://lektu.com/l/dentro-del-monolito/terrores-i/13096

A quien le guste el cuento y se quede con ganas de más, puede encontrar otros relatos fantásticos míos en el libro Hipersomnia, que Saco de Huesos publicó el año pasado: https://tienda.cyberdark.net/hipersomnia-n252634.html

domingo, 2 de febrero de 2020

Greguerías sobre religión (un poquito blasfemas)



Era tan respetuoso que se santiguaba delante de todas las farmacias.

El aro de los santos es para colgarlos mejor en el cielo.

No es una luciérnaga. Acércate más: es una diminuta aparición de la Virgen María, en el arbusto.

Jesucristo fue el fruto de un embarazo psicológico llevado a sus últimas consecuencias.

En las catedrales góticas ponen el techo tan alto para que quepa Dios de pie.

Un día la Virgen se confundió y se apareció en medio de la Antártida.

Amanece: ahí llega Dios en su gran moto.