Todo el que haya vivido un tiempo en Zaragoza sabe perfectamente que en esta ciudad existe una esquina lenta. Un lugar muy céntrico en el que la disposición de los edificios provoca una peculiar concentración del viento que casi impide caminar, que frena radicalmente los pasos del viandante, dando la impresión de que en ese pedazo de acera el tiempo se estira extraordinariamente, se roza la eternidad.

sábado, 22 de abril de 2017

Día del libro


A pesar de los pesares, es mucho menos arriesgado regalar ropa que regalar un libro: que una prenda de ropa le siente bien al cuerpo no es tan complicado como que un libro le siente bien a un espíritu. Y es que los cuerpos apenas aumentan en tallas, mientras que los espíritus se desarrollan en formatos espeluznantes.

domingo, 9 de abril de 2017

Sobre el género de Incumplir los años

Yo estaba convencido de haber reunido una colección de greguerías. A mi editor, sin embargo, lo que más le gustó del libro fue que se trataba de una obra “sin género”, literatura sin etiquetas. Asimismo, para el generoso poeta que presentó mi libro, estaba muy claro que en Incumplir los años “hay de todo”. Por su parte, una librería zaragozana lo clasificó en la sección de “Ensayo, divulgación, crónica, documento” y otra lo puso en el grupo de “Narrativa portuguesa y brasileña”. No obstante, quien quiera hallar el libro en la Biblioteca Pública de Zaragoza tendrá que buscarlo en los estantes de “Poesía”. La reseña de El Periódico de Aragón, difiriendo de todos los anteriores, afirmaba que Incumplir los años no era literatura, sino un “manual de vida”, es decir, una especie de libro de autoayuda. Por lo demás, he comprobado que cuando alguien toma por primera vez entre sus manos este libro, al saber que en su interior hay un texto para cada día del año, lo que hace en primer lugar, curioso, es echar un vistazo al día de su cumpleaños, esperando encontrar allí una revelación clave que se ajuste mágicamente a su vida, o un consejo misterioso dirigido exclusivamente a él, impulsado por la oscura intuición de que Incumplir los años es una suerte de libro-oráculo.

Yo a nadie le quito la razón.

lunes, 13 de marzo de 2017

Sin ánimo de ofender

Ella afila los cantos de mis palabras más suaves. Me pide que le diga "puñal", "garfio", "cuchilla", pero yo le digo "rosa". Ella la mira, le da vueltas, encuentra las espinas, y se las clava hondo.

lunes, 6 de marzo de 2017

La medida de todas las cosas

Peral, manzano, cerezo, almendro... A los árboles nunca les ponemos el nombre de acuerdo a sus hojas, y mucho menos pensando en sus raíces, sino atendiendo apenas a la parte suya que nos podemos comer.

viernes, 3 de marzo de 2017

Greguería de hoy


Greguería de hoy


Declaración

Dicen que no puedo incluir el gel de baño como parte de mi patrimonio porque se gasta rápido. Que patrimonio es lo que dura, como un inmueble o un automóvil. Pero quitando el gel de baño me quedo casi sin opciones... Voy a poner en la declaración, entonces, el reloj de acero heredado, el implante de diente, y esta idea fija que tengo sobre la naturaleza benigna de los perros, en general.

lunes, 27 de febrero de 2017

Una sorpresa inclasificable

Cierto día vi que Incumplir los años estaba siendo ofrecido en Amazon por 360 euros, prácticamente. He aquí la prueba:


Todavía no salgo de mi asombro...
No es que piense que mi libro no vale todo eso... Pero si alguien está dispuesto a pagar semejante cantidad por mis greguerías, le sugiero que antes entre en contacto directamente conmigo. Haremos interesantes negocios y acabaremos todos felicísimos. 

Greguería de hoy


miércoles, 22 de febrero de 2017

I distinti sapori della luce


Hubo más repercusiones:
Fabrizio Caramagna, además de traducir en su día al italiano 33 greguerías de Incumplir los años e incluirlas en su blog Aforisticamente, de cuando en cuando realiza antologías temáticas de aforismos y varias veces se ha acordado de mis frases para componer estas colecciones. Es un extraño honor. Que yo recuerde, Fabrizio incluyó greguerías mías en la antología sobre la lluvia, en otra sobre atardeceres, en otra sobre raíces, y en una sobre la luz.
Concretamente, la greguería que eligió sobre este último tema es esa que dice: "Las plantas conocen bien los distintos sabores de la luz", que en italiano quedó así de bien: "Le piante conoscono bene i distinti sapori della luce".
Pues bien, esta frase, en italiano, cayó en gracia en internet y lleva años saltando de un perfil a otro de Instagram y clonándose a lo loco por las redes sociales, plantándose incluso en algún que otro site pintoresco. Es como un ser vivo que se resiste a morir, multiplicándose de forma imprevisible. Esta greguería la he visto incluso traducida al inglés y al francés, pero en ninguna lengua ha tenido tanto éxito como en italiano, ni siquiera en español.
Es como si en italiano la idea hubiera alcanzado su forma ideal. Como si, según la bonita hipótesis de Walter Benjamin, la traducción fuera un peldaño que aproxima la obra a su forma definitiva, es decir, a ella misma.
Sea lo que sea, hay que ver lo bien que suena esta greguería en italiano:
Le piante conoscono bene i distinti sapori della luce.